La ventana diplomática se cerró el domingo por la noche.

El destructor USS Spruance disparó varios proyectiles contra la sala de máquinas del buque portacontenedores de bandera iraní Touska tras seis horas de impasse en el Golfo de Omán. El barco había ignorado repetidas órdenes de detenerse mientras intentaba cruzar el bloqueo naval estadounidense. Infantes de marina abordaron y requisaron la nave. El Touska, un portacontenedores de 5.000 TEU, figura en la lista de sanciones del Departamento del Tesoro de EE. UU.

La respuesta iraní fue inmediata. Teherán calificó la incautación de "piratería marítima", prometió represalias y comunicó que "por el momento no hay planes" para una segunda ronda de negociaciones en Islamabad. El cese al fuego expira mañana.

Cómo Colapsaron las Negociaciones

El propio Trump había confirmado el domingo por la mañana que una delegación estadounidense viajaría a Islamabad para negociar. Para el lunes, el Ministerio de Asuntos Exteriores iraní ya había cerrado esa puerta.

La incautación del Touska hizo que cualquier negociación fuera políticamente inviable. Irán no podía sentarse a la mesa con EE. UU. horas después de que la Armada estadounidense se apoderara de un buque bajo su bandera. No existe ningún nuevo calendario de mediación sobre la mesa. Pakistán, que acogió la primera ronda, no ha anunciado públicamente ninguna iniciativa para reiniciar el proceso.

El Mercado: el Brent Cerca de los 99 Dólares

En los mercados asiáticos del lunes, los futuros del Brent subieron más de un 7%, llegando a rozar los 99 dólares por barril. El WTI recuperó el nivel de los 95 dólares, revirtiendo la mayor parte de las caídas del jueves pasado.

Goldman Sachs cuantificó el riesgo en una nota del lunes: si el Estrecho de Ormuz permanece cerrado un mes más tras el vencimiento del cese al fuego, el Brent promediará más de 100 dólares por barril durante todo 2026.

Lo Que Esto Significa para América Latina

Los artículos de análisis recientes de PriceOfOil.com describieron los mecanismos de estabilización de combustibles en México, Chile y Colombia, así como los ganadores y perdedores de la región ante el alza del WTI. Esos análisis partían de un supuesto implícito: que algún tipo de resolución diplomática era probable en el corto plazo.

Ese supuesto ya no se sostiene.

México gestiona el impacto del precio mediante el IEPS, que actúa como subsidio implícito cuando el WTI supera ciertos umbrales. Con el WTI acercándose a los 100 dólares, ese mecanismo costará varios miles de millones de pesos adicionales cada mes. La Secretaría de Hacienda dispone de margen gracias a los ingresos extraordinarios de Pemex, pero ese colchón tiene límites.

Chile opera el MEPCO para estabilizar los precios en el surtidor. El fondo absorbe alzas en el corto plazo, pero si los precios se mantienen elevados durante meses, los recursos del mecanismo se agotan y el precio sube al consumidor. Una semana más de Ormuz cerrado y sin acuerdo acerca ese momento.

Colombia enfrenta una deuda creciente del Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (FEPC) con Ecopetrol por los subsidios acumulados al diésel. Con el Brent en 99 dólares, esa deuda crece cada día.

Centroamérica y el Caribe, sin reservas propias y sin fondos de estabilización significativos, trasladarán el aumento directamente al precio final en gasolineras.

El Reloj Se Acaba

El cese al fuego expira mañana. No hay extensión, no hay negociaciones y no hay acuerdo. El Brent ronda los 99 dólares.

La hipótesis de trabajo de los mercados, de los gobiernos latinoamericanos y de los consumidores de la región cambió este lunes. Ya no se trata de cuánto tiempo queda para un acuerdo. Se trata de cuánto tiempo pueden aguantar los mecanismos de absorción antes de que el precio llegue al surtidor.


Este artículo es solo para fines informativos y no constituye asesoramiento financiero o de inversión. Las condiciones del mercado petrolero pueden cambiar rápidamente. Consulte a un profesional financiero antes de tomar decisiones de inversión.

Foto de portada: USS Spruance (DDG-111) saliendo de San Diego, 2013. Foto de la Armada de EE. UU. por el especialista en comunicación de masas de primera clase Rosalie Garcia. Dominio público.