El Estrecho de Ormuz lleva seis semanas interrumpido. El WTI cotiza en torno a los 93 dólares por barril, casi 23 dólares por encima de los niveles previos a la crisis. Para América Latina, el impacto no es uniforme: hay economías que se benefician directamente y otras que absorben el golpe en silencio.

Los que ganan: exportadores netos

México es el caso más claro. Pemex exporta principalmente crudo Maya, cuyo precio se referencia al WTI con un descuento por su mayor densidad. Con el WTI en 93 dólares, cada barril exportado genera ingresos muy superiores a los presupuestados para 2026. La Secretaría de Hacienda estimó el presupuesto federal con un precio de referencia de 68 dólares por barril: el excedente actual engrosa el Fondo de Estabilización de los Ingresos Presupuestarios. El problema es que México también importa gasolina refinada, lo que atenúa parte de la ganancia.

Colombia es el exportador latinoamericano más expuesto al precio del Brent. Ecopetrol, la petrolera estatal, produce alrededor de 750.000 barriles diarios y exporta más del 60% de su producción. Con el Brent cerca de los 97 dólares, los ingresos de Ecopetrol y los dividendos al Estado colombiano están muy por encima de las proyecciones anuales. El petróleo representa cerca del 40% de las exportaciones totales del país.

Ecuador, miembro de la OPEP, exporta crudo Oriente, que se comercializa con descuento frente al WTI. La economía ecuatoriana está dolarizada, lo que elimina el riesgo cambiario, pero también significa que el gobierno enfrenta presiones fiscales para mantener los subsidios a la gasolina doméstica, que hoy resultan costosos.

El caso Venezuela: la paradoja del petróleo inaprovechable

Venezuela posee las mayores reservas de petróleo del mundo y debería ser el mayor beneficiario de precios en 93 dólares. La realidad es opuesta. Las sanciones de Estados Unidos sobre PDVSA limitan severamente su capacidad de exportar libremente. Los compradores están restringidos, los buques tanque que transportan petróleo venezolano enfrentan riesgos legales y los volúmenes de exportación siguen muy por debajo del potencial técnico. Venezuela observa desde afuera un mercado al que casi no puede acceder.

Los que pierden: importadores netos

La mayoría de los países latinoamericanos importa petróleo y paga el precio completo de la crisis.

Chile importa prácticamente todo el crudo que consume. Cada dólar de aumento en el Brent se traslada directamente a la factura de importación. El Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles (MEPCO) amortigua parte del impacto en el surtidor, pero tiene un costo fiscal creciente.

Perú y la mayor parte de Centroamérica y el Caribe están en la misma situación: importadores netos sin capacidad de producción propia significativa. Para estas economías, el encarecimiento del petróleo actúa como un impuesto externo que presiona la inflación, el déficit comercial y el tipo de cambio frente al dólar.

Argentina es el caso más complejo. YPF produce petróleo en la cuenca neuquina (Vaca Muerta), lo que la convierte en exportadora neta en términos técnicos. Sin embargo, el gobierno subsidia los precios de los combustibles domésticos para contener la inflación, absorbiendo la diferencia entre el precio internacional y el precio local. Con el WTI en 93 dólares, ese subsidio implícito tiene un costo fiscal mensual que el Ministerio de Economía no tenía previsto.

El reloj corre

El cese al fuego entre Estados Unidos e Irán expira el martes 21 de abril. Una segunda ronda de conversaciones se abre este lunes en Islamabad. Si hay acuerdo y el Estrecho de Ormuz se reabre gradualmente, el WTI podría retroceder hacia los 75-80 dólares en semanas. Los exportadores latinoamericanos perderían la prima inesperada. Los importadores recuperarían el aliento.

Si el cese al fuego se rompe sin extensión, el mercado podría empujar el WTI hacia los 110 dólares. En ese escenario, los subsidios a los combustibles en México, Ecuador y Argentina se volverían insostenibles, y las presiones inflacionarias en Chile y Centroamérica se intensificarían.

La dirección que tome Islamabad este lunes definirá cuál de los dos mapas aplica.


Este artículo es solo para fines informativos y no constituye asesoramiento financiero o de inversión. Las condiciones del mercado petrolero pueden cambiar rápidamente. Consulte a un profesional financiero antes de tomar decisiones de inversión.

Foto de portada: Refinería Puget Sound, Anacortes, Washington. Walter Siegmund / Wikimedia Commons, CC BY-SA 3.0.